La violencia golpeó con fuerza la región Altos Norte de Jalisco la noche del miércoles, donde al menos cinco narcobloqueos sembraron el pánico en las carreteras, incluyendo zonas cercanas a San Luis Potosí. Este tipo de acciones del crimen organizado podrían derivar en el temido “efecto cucaracha” hacia el estado vecino.
Hombres armados irrumpieron en varios puntos clave, incendiando vehículos y paralizando el tránsito. En Lagos de Moreno, el kilómetro 40 de la autopista León-Aguascalientes fue escenario de terror: un camión de carga y un sedán fueron rociados con combustible y consumidos por las llamas tras ser abandonados por los criminales.
Encarnación de Díaz también sufrió la ola de violencia. Cerca de la comunidad El Salvador, un vehículo ardió en plena carretera. Mientras tanto, en San José del Bajío, en los límites con Aguascalientes, otra camioneta y un sedán fueron utilizados para bloquear el paso.
El caos no terminó ahí. En Ojuelos, dos incidentes estremecieron la zona: un bloqueo en el kilómetro 30 de la carretera Encarnación de Díaz y otro en el kilómetro 80 de la carretera San Luis Potosí-Lagos de Moreno, donde un camión de transporte fue incendiado sin piedad.
Aunque los bomberos y fuerzas de seguridad lograron liberar las vialidades, el saldo deja un mensaje claro: el crimen organizado mantiene su control. A pesar de la magnitud de los ataques, no se reportaron lesionados ni detenciones. La incertidumbre reina en la región.
