San Luis Potosí se encuentra sumida en el caos tras las recientes lluvias que dejaron calles convertidas en ríos, colonias bajo el agua y vialidades destrozadas por los baches.
Sin embargo, el alcalde Enrique Galindo parece tener la mirada puesta en otro lado: en lugar de atender la emergencia en la capital, fue visto repartiendo despensas en el municipio de Tamuín.
La decisión ha generado indignación entre los potosinos, quienes se preguntan por qué el presidente municipal abandona la ciudad en medio de la crisis. “Aquí necesitamos apoyo, no fotos en otros municipios”, expresaron vecinos afectados por las inundaciones y los daños en la infraestructura.
Mientras los ciudadanos buscan cómo salir del lodo y proteger sus hogares, las imágenes del alcalde entregando ayuda lejos de la capital levantan sospechas: ¿se trata de solidaridad o de una estrategia política en plena temporada de desastre?
