• El alcalde capitalino es un vanidoso traidor que provocó división en el tricolor.
El PRI ha estallado en una tormenta de indignación tras la vergonzosa expulsión de Enrique Galindo Ceballos, alcalde de San Luis Potosí, acusado de traicionar los valores del partido que lo llevó al poder.
La Comisión de Justicia Partidaria confirmó que el ahora exmilitante violó flagrantemente el código de ética y estatutos del PRI.
Según Sara Rocha, presidenta estatal del partido, la decisión fue inapelable. “Nos arrepentimos de haberlo postulado como nuestro candidato”, declaró.
Rocha reveló que el expediente de Galindo incluye 191 páginas llenas de pruebas contundentes que desnudan sus acciones: abandono del partido, promoción descarada del PAN y un espectáculo de vanidad personal.
“Los hechos dicen más que mil palabras”, espetó Rocha. “Llegó a la presidencia gracias al PRI, pero nunca volvió. Peor aún, entregó su informe arropado por otro partido”. Además, se le acusa de no pagar cuotas partidarias, algo que también involucró a su círculo de regidores.
Por su parte, Alberto Rojo Zavaleta no se guardó nada y lanzó duras críticas: “Galindo intentó dividir al PRI y lo hizo con una arrogancia desmedida. Está montado en una nube de vanidad, pero aquí las reglas son claras: si no quiere estar con nosotros, que se largue”.
Con nueve años de militancia y dos candidaturas otorgadas por el PRI, Galindo no solo habría traicionado al partido, sino a los ciudadanos que confiaron en él. ¿El motivo? Una ambición desbordada que, según los priistas, lo llevó a actuar como un político sin escrúpulos.
El PRI deja claro que no tolerará traiciones ni actos de deslealtad. Este escándalo pone en entredicho la integridad política de Galindo y marca un capítulo oscuro en su carrera. ¡El tricolor no perdona!
